viernes, 25 de febrero de 2011

¿POR QUÉ NO APARECE EL Nº DE FACTURA EN LOS JUSTIFICANTES BANCARIOS DE DETERMINADAS OPERACIONES FINANCIERAS SUJETAS A IVA?

En el punto dos del artículo tercero del REAL DECRETO 1496/2003, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación, y se modifica el Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido, se recoge que en determinadas operaciones financieras realizadas por entidades de crédito los gastos y deducciones por operaciones realizadas podrán justificarse a través del documento, extracto o nota de cargo expedido por la entidad en el que consten los datos propios de una factura salvo su número y serie.

Por lo tanto cuando contabilicemos el gasto bancario si esta sujeto a IVA, en nuestro programa de contabilidad deberemos poner algún número identificativo de dicho recibo.

viernes, 18 de febrero de 2011

EL ROA (RENDIMIENTO DEL ACTIVO) O ROI (RENDIMIENTO SOBRE LA INVERSIÓN) Y LOS EXCEDENTES DE ACTIVO.

Empezaremos definiendo el ROA (Return on Assets o Rendimiento o retorno del Activo) o también llamado ROI (Return on investments o Rendimiento o retorno sobre la inversión) para luego analizar la incidencia de los excedentes de existencias o de activos obsoletos en él.

Este ratio compara el beneficio o la utilidad obtenida en relación a la inversión realizada. En el numerador podemos admitir diferentes definiciones de beneficios, así podemos usar el beneficio neto (después de impuestos) el BAI (antes de impuestos) o el BAII (antes de intereses e impuestos), mientras que en el denominador nos indica los medios para obtener dicho beneficio.

VENTAS NETAS
- COSTE DE LAS VENTAS
= MARGEN BRUTO
- GASTOS DE ESTRUCTURA
- AMORTIZACIONES
- PROVISIONES
= Bº ANTES INT. E IMPUESTOS (BAII)
+/- INGRESOS Y GASTOS FINANCIEROS
= Bº ANTES DE IMPUESTOS (BAI)
- IMPUESTO SOBRE BENEFICIOS
= RESULTADO DEL EJERCICIO

ROA(Return on Assets) = beneficios / activos medios

Este ratio también se puede expresar como la suma de dos de manera que:

ROA o ROI = Margen sobre ventas x Rotación del activo.

Margen sobre ventas = Bº / Ventas

Rotación del activo = Ventas / Activo total promedio

Ejemplo: Si los activos de finales del ejercicio a estudiar son 230.000 y los del anterior ejercicio son 170.000, tendremos unos activos medios de 200.000. Si el beneficio es de 20.000 tendremos un ROA= 10%.

Este ratio es ampliamente utilizado en el análisis de las entidades financieras ya que mide la rentabilidad sobre los activos totales medios o lo que es lo mismo su capacidad para generar valor, permitiendo de esta manera apreciar la capacidad para obtener beneficio del activo total de la empresa y poniendo así en relación el beneficio con el tamaño de su balance.

Comparando el ROA de varios años se puede medir si el tamaño creciente de una empresa va acompañado del mantenimiento o aumentos de de rentabilidad o si, por el contrario, este crecimiento está implicando un progresivo deterioro en sus niveles de rentabilidad.

Por lo tanto los excedentes de activo además de afectar negativamente a este ratio afectan a la calidad del activo de la empresa, ya que en el se pueden registrar existencias invendibles o inmovilizados obsoletos. Es rara la empresa en la que no se pueden ver ordenadores obsoletos, maquinas de escribir que ya no se usan, maquinaria antigua, o existencias deterioradas o de difícil salida. Todo lo que no usamos o no conseguimos vender ocupa un precioso espacio e inmoviliza recursos financieros de la empresa.

Algunos activos ya los tendremos amortizados contablemente y además ya no los estaremos usando, en cuyo caso además de darlos de baja en el activo de la empresa debemos venderlos, regalarlos o deshacernos de ellos para evitar que ocupen en espacio que se podrían dedicar a otros activos productivos.

Pero el mayor problema con el que nos podemos encontrar es con almacenes en donde se almacenan mercaderías que no se venden por estar dañadas, obsoletas, pasadas de moda, etc., ya que estas pueden dificultar el crecimiento de la empresa e incluso amenazar su viabilidad. Estas existencias pueden generar infinidad de gastos entre los cuales destacaremos

• El coste de oportunidad de haber invertido los recursos financieros de la empresa en dichas existencias en lugar de en otras que ya se habrían vendido generando un beneficio, mientras que estas en caso de liquidarlas no se recuperaría en muchos casos ni la cantidad invertida en ellas. Sin embargo es importante intentar hacer liquidas esas existencias para poder invertir los recursos obtenidos en activos productivos para la empresa.

• Costes de almacenaje, al ocupar un espacio que podría a otras existencias rentables para la empresa, pudiendo darse el caso incluso de que la empresa tenga que verse obligada a invertir en nuevos almacenes.

• Costes de depreciación por la aparición de nuevos productos, desfase tecnológico, etc.,

• Coste de manipulación y control de dichos stocks.

• Costes de seguros de las mercancías almacenadas.

• Coste por mayor carga impositiva ya que al hacer la variación de existencias si nuestras existencias aumentan a lo largo del periodo impositivo esto supondrá un incremento en la base imponible del impuesto sobre sociedades.

martes, 8 de febrero de 2011

A PARTIR DEL 1 DE ENERO DE 2011 LAS FACTURAS DE CORREOS VUELVEN A ESTAR EXENTAS DE IVA POR DECISIÓN DE CORREOS EN CONTRA DE LA DIRECTIVA POSTAL

En el año 2010 en las facturas de correos no aparecía que estaban exentas de IVA y al pie de estas en letra pequeña podíamos leer la siguiente nota:

“Si Ud. es empresario o profesional le informamos que, de acuerdo con las resoluciones de la Agencia Tributaria de 28 de diciembre de 2005 y 10 de enero de 2006, el importe del IVA incluido en esa factura asciende al 8,23% del precio total consignado”

Punto este que desarrolle en el post:


Destacando de este post solo el siguiente párrafo:

El Ministerio de Economía y Hacienda ha autorizado a Correos a emitir, en ciertos casos, facturas en las que no conste ninguna alusión al IVA. En estos casos, de acuerdo con esa autorización, lo que hace Correos es indicar en esas facturas un porcentaje que, aplicado sobre el importe total de la misma, sirve al cliente para saber qué cantidad de IVA se puede deducir. Actualmente, este porcentaje es del 6,68%.

Sin embargo, ahora resulta que correos no esta de acuerdo con la resoluciones de la Agencia Tributaria, y ahora en las facturas aparece tipo exento y cuota 0.

Nos quedamos pues con él artículo 20 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del IVA que nos dice que están exentas las prestaciones de servicios y las entregas de bienes accesorias a ellas, que constituyan el servicio postal universal y estén reservadas al operador al que se encomienda su prestación.

¿Que ha pasado entonces?

Pues parece ser que correos intenta evitar el IVA de 1.700 millones de sus contratos y ha enviado una circular donde dice que no tributará por este impuesto, al contrario de lo que exige la Directiva Postal vigente en un mercado liberalizado, alegando que ofrece servicios de interés general.

Dicha noticia se recoge en este artículo de expansión:


Con esta medida Correos trata de suavizar los efectos de la liberalización del sector postal e intenta eludir el IVA de sus servicios universales, los cuales, según dicta la Comisión Europea, están sujetos a este impuesto.
Correos asegura en esta circular que, “a partir de 1 de enero de 2011, todos los servicios que preste en el ámbito del servicio postal universal estarán exentos de IVA”. Sin embargo, esta exención la prohíbe la tercera Directiva postal, que entiende que es lo justo en un mercado liberalizado, en el que los operadores sólo recibirán una tasa de un fondo para garantizar el servicio universal.

Pues nada, después de jugar a las estampitas un rato y rompernos la cabeza con esa extraña nota de las facturas de correos vuelven a estar exentas de IVA, pero ¿hasta cuando?