miércoles, 24 de febrero de 2010

ANALISIS DE LA NORMA DE VALORACIÓN 9ª DEL NPGC DE PYMES PARA LA CONTABILIZACIÓN DE PRÉSTAMOS BANCARIOS Y CONTRATOS DE ARRENDAMIENTO FINANCIERO

El 16 de noviembre se aprueban los reales decretos 1514/2007 y 1515/2007, por el que se aprueban el Plan General de Contabilidad y el Plan General de Contabilidad para las Pequeñas y Medianas Empresas y los criterios contables específicos para microempresas, con vigencia desde el 1 de enero de 2008.

Uno de los cambios que se introducen tanto en el nuevo plan de PYMES como en el de grandes empresas es relativo a la contabilización de los pasivos financieros. En ambos planes de dice que los pasivos financieros incluidos en esta categoría se valorarán por su coste amortizado (nominal menos los gastos de formalización) y que los intereses devengados se contabilizarán en la cuenta de pérdidas y ganancias, aplicando el método del tipo de interés efectivo.

La aplicación de este método supone tener que recalcular la tabla de amortización de los préstamos o contratos de arrendamiento financiero aplicando el tipo de interés efectivo, algo que complica significativamente la contabilización de dichas operaciones. Si nuestro programa de contabilidad no dispone de una herramienta que nos permita hacer la nueva tabla de amortización podemos realizarla en una hoja de calcula o intentar buscar una en Internet, y una vez obtenida tenemos que calcular la diferencia entre los intereses pagados al banco en la correspondiente liquidación y los intereses devengados al tipo de interés efectivo.

En el caso de una operación de préstamo la forma de contabilizarlo sería:

1. Por la concesión:

Bancos (Nominal- gastos formalización)

a deudas a C/P con entidades de crédito (520)
a deudas a L/P con entidades de crédito (170)
---------x-----------

2. Por la contabilización del pago de los intereses y la amortización de la deuda según la liquidación practicada por la entidad financiera.

Intereses de deudas (662)
Deudas a C/P con entidades de crédito (520)

a Bancos (572)
---------x-----------

3. En este mismo momento debemos imputar como gasto la parte correspondiente de los gastos de formalización que hemos obtenido de la diferencia de la tabla de amortización facilitada por el banco y la nueva tabla que nos ha facilitado los intereses devengados al tipo de interés efectivo.

Intereses de deudas (662)

a deudas a C/P con entidades de crédito (520)
--------x-----------

4. Por la reclasificación de la deuda a C/P.

Deudas a L/P con entidades de crédito (170)

a deudas a C/P con entidades de crédito (520)
--------x-----------

En lo relativo a la valoración inicial de estos pasivos financieros tanto el Plan General de Contabilidad como el Plan General para Pymes coinciden en el siguiente párrafo:

Valoración inicial

Los pasivos financieros incluidos en esta categoría se valorarán inicialmente por el coste, que equivaldrá al valor razonable de la contraprestación recibida ajustado por los costes de transacción que les sean directamente atribuibles”.

Sin embargo el Plan de Pymes continúa diciendo:

“no obstante, estos últimos, así como las comisiones financieras que se carguen a la empresa cuando se originen las deudas con terceros, podrán registrarse en la cuenta de pérdidas y ganancias en el momento de su reconocimiento inicial.”

Valoración posterior

“Los pasivos financieros incluidos en esta categoría se valorarán por su coste amortizado. Los intereses devengados se contabilizarán en la cuenta de pérdidas y ganancias, aplicando el método del tipo de interés efectivo.”

No obstante aunque se nos especifica claramente que los intereses se deben de contabilizar aplicando el método del tipo de interés efectivo, si imputamos a pérdidas y ganancias los costes de transacción y las comisiones financieras en el momento de su reconocimiento inicial, el tipo de interés efectivo coincidirá con el tipo de interés nominal simplificando notablemente el registro de la operación al poder registrar las operaciones de acuerdo con la tabla de amortización facilitada por la entidad financiera.

En el caso de una operación de préstamo la forma de contabilizarlo sería:

1. Por la concesión:

Bancos (572)
Otros gastos financieros (669)

a deudas a C/P con entidades de crédito (520)
a deudas a L/P con entidades de crédito (170)
---------x-----------

2. Por la contabilización del pago de los intereses y la amortización de la deuda según la liquidación practicada por la entidad financiera.

Intereses de deudas (662)
Deudas a C/P con entidades de crédito (520)

a Bancos (572)
---------x-----------

3. Por la reclasificación de la deuda a C/P.

Deudas a L/P con entidades de crédito (170)

a deudas a C/P con entidades de crédito (520)
--------x-----------

viernes, 12 de febrero de 2010

EL AVAL BANCARIO EN EL APLAZAMIENTO DE DEUDAS TRIBUTARIAS

Mediante la Orden EHA/1030/2009, se amplío de 6.000 € a 18.000 € el importe para aplazar o fraccionar sin garantías el pago de impuestos. Pero pudiera ser que necesitáramos aplazar deudas por importe superior a los 18.000€, en cuyo caso debemos acompañar a la solicitud de aplazamiento o fraccionamiento un compromiso de aval solidario de entidad de crédito o sociedad de garantía recíproca o un certificado de seguro de caución.

El requerimiento de un aval bancario para el aplazamiento puede desaconsejar el fraccionamiento o aplazamiento de los impuestos, siempre y cuando tengamos otras alternativas de financiación a C/P, ya que además del coste financiero del aplazamiento tendremos que afrontar el coste del aval frente a la entidad financiera.

El coste de un aval bancario puede variar mucho de unas entidades a otras, siendo las comisiones de gestión y formalización las que más encarecen los avales, pudiéndose encontrar importantes diferencias al respecto.

Por poner un ejemplo, un aval de unos 38.000 € nos puede generar unos costes de un 1,75% a la formalización y un 0,75% trimestral durante la vigencia del mismo.

Por otra parte el aval bancario para el aplazamiento de impuestos cubre el importe de la deuda en periodo voluntario, los intereses de demora que genere el aplazamiento/fraccionamiento y de un 25% de la suma de ambas partidas, con lo cual el importe a avalar excede sustancialmente del nominal de la deuda con la agencia tributaria.

Es importante destacar que el aval tendrá vigencia de al menos seis meses después del vencimiento del último plazo concedido en el acuerdo de aplazamiento/fraccionamiento, por lo que al hacer efectivo el último pago debemos exigir a Hacienda un certificado de haber pagado la deuda tributaria, o en su defecto la devolución del aval, con el objeto de cancelarlo y así evitar que la entidad financiera nos siga cobrando por un riesgo que no asume al estar dicha deuda saldada con el erario público.

miércoles, 10 de febrero de 2010

LA GESTIÓN DEL IVA COMO UNA HERRAMIENTA PARA INCREMENTAR LA LIQUIDEZ DE LAS EMPRESAS

A grandes rasgos el IVA se puede considerar como un impuesto de naturaleza indirecta que recae y graba el consumo, y que recaudan los sujetos pasivos obligados a ingresar la deuda tributaria mediante las oportunas declaraciones-liquidaciones en el lugar, forma y plazos determinados por el Ministro de Economía y Hacienda.

(Artículos 1 y 167 de la Ley 37/1992 y 71 del Reglamento sobre la Naturaleza del Impuesto y su Liquidación).

En tiempos de bonanza económica y crecimiento de las empresas la utilización del IVA como un instrumento generador de liquidez para las empresas ocupaba un segundo plano. Sin embargo, en el actual contexto de crisis económica y problemas de liquidez en muchas empresas, la correcta aplicación de algunas medidas ya existentes que se han visto potenciadas desde la administración, adaptándolas a la actual situación económica, pueden suponer una vía para incrementar la liquidez de las empresas.

Las principales herramientas a disposición de las empresas en este sentido son:

­ Incremento del limite de aplazamiento del IVA de 6.000 a 18.000 € sin aval.

­ Devolución mensual del IVA.

­ Rectificación de facturas impagadas.

El correcto uso de estas herramientas puede permitir a las empresas obtener una liquidez adicional a C/P, algo de gran importancia en un momento de contracción del crédito por parte de las entidades financieras.

Estas y otras medidas se desarrollan en este blog.

miércoles, 3 de febrero de 2010

LAS ZANOHORIAS Y LOS PALOS DE HACIENDA: OJO CON LA DEVULUCIÓN MENSUAL DEL IVA.

El 19 de enero de 2010 se publica en el BOE la resolución de 12 de enero de 2010, de la Dirección General de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, por la que se aprueban las directrices generales del Plan General de Control Tributario 2010, es decir los criterios preferentes para realizar las inspecciones de Hacienda.

Es de destacar como nada más empezar a leer dicha resolución primero aparece la zanahoria antes de enumerar por donde van a ir los palos, y así en el sexto párrafo se nos destaca que,”la Orden EHA/1030/2009, de 23 de abril, eleva el límite exento de la obligación de aportar garantía en las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento a 18.000 euros, con la que se pretende agilizar y favorecer el mantenimiento de la actividad económica, sin disminuir los mecanismos de calidad que permitan asegurar el cobro de las deudas aplazadas”, medida esta que en efecto se puede considerar muy positiva y adaptada a la realidad económica, ya que el anterior limite de 6.000 euros era un anacronismo de dudosa utilidad.

A continuación, después de decirnos que nos han regalado un caramelo, nos dicen por donde van a ir los palos, destacando aquí solo unos pocos por estar relacionados con el contenido de este blog.

Y así entre las áreas de riesgo fiscal de atención preferente, se enumeran una serie de actuaciones de control intensivo, entre las que nos encontramos las siguientes:

g) Atendiendo a la actual situación económica, se incluirán programas de actuación tendentes a prevenir la presentación de declaraciones periódicas con importes inferiores a los que procede declarar, poniéndose un especial acento en materia de retenciones e IVA de 2010 para evitar traslados de saldos a períodos impositivos siguientes así como la aplicación de tipos o bases de tributación inferiores a los legalmente procedentes.

Es decir, si la empresa carece de liquidez para hacer frente a los pagos, debe de fraccionarlos y pagar los respectivos intereses a hacienda, intereses que a día de hoy son de 5%, y que viendo como los bancos suben los tipos de interés en la financiación a C/P, tanto en descuento de efectos como en prestamos bancarios, se puede considerar una buena fuente de financiación a C/P. Otra opción es facturar los albaranes a principio del siguiente en lugar de fin de mes cuando toca liquidación, pero esto es algo que puede dar muy mala imagen de cara a los clientes y que muy pocas empresas hacen, ya que a lo mínimo que se exponen es a las protestas de los clientes.

Otra zanahoria de la que disfrutaron los contribuyentes en 2009 fue la posibilidad de pedir la devolución mensual del IVA, para lo cual la Agencia Tributaria nos doto de las herramientas necesarias para ello que se pueden ver pinchando el enlace anterior, pero ya ese mismo año nos advertían con que esa zanahoria podría resultar indigesta y así en la resolución de 21 de enero de la Dirección General de la AEAT, por la que se aprueban las directrices generales del Plan General de Control Tributario para 2009, ya se nos advertía en su apartado j) que decía que “en el año 2009, cobrará una especial relevancia el control de las solicitudes de devolución de IVA a raíz de la aprobación del nuevo régimen de devoluciones mensuales. Ello hará que, junto con el tradicional control de las solicitudes de IVA 2008, se deba realizar un esfuerzo extraordinario en materia de control de sujetos que soliciten el acceso al Registro de Devolución Mensual así como al específico control de las solicitudes de devolución que mensualmente se vayan presentando al objeto de evitar la realización de devoluciones indebidas por parte del Tesoro.”

Y por si alguien no se entero este año nos lo recuerdan y recalcan en el apartado m) que dice que “en el año 2010, se mantiene como área de especial atención el control de las solicitudes de devolución de IVA, tanto de carácter anual como mensual, todo ello con el fin de evitar que se realicen devoluciones indebidas por parte del Tesoro.”.

Debemos considerarnos pues avisados de que si nos comemos la zanahoria podemos llevarnos un palo, porque aunque se tenga todo en regla sufrir una inspección de Hacienda no es plato de buen gusto y supone una pérdida de tiempo y recursos muy valiosos en los actuales tiempos.

Pero por si no nos hemos enterado en el apartado referente a las actuaciones de control extensivo no tienen desperdicio los apartados a) y b)

a) En el área del control censal, tendrán especial relevancia en 2010 las actuaciones de control de acceso al Registro de Devolución Mensual

b) En 2010, se mantendrá el análisis mediante herramientas informáticas de la procedencia de devoluciones sobre la base de parámetros de riesgo recaudatorio. Se prestará especial atención al control de las devoluciones de IVA solicitadas por contribuyentes inmersos en tramas de fraude. Asimismo, se evaluarán los riesgos recaudatorios de aquellos contribuyentes inscritos en el Registro de Devolución Mensual. Por otra parte, se intensificará el control de las declaraciones presentadas por contribuyentes acogidos al Régimen Especial de Grupos de Entidades en relación con la correcta aplicación de este régimen, prestando especial atención a aquellos que tengan derecho a obtener devoluciones mensuales.

Menos mal que en el apartado q) se nos dice que continuarán llevándose a cabo actuaciones dirigidas al desmantelamiento financiero de las redes de narcotraficantes y contrabandistas y la localización e intervención de activos procedentes de estos delitos.

Aunque quizás para el año se dediquen menos esfuerzos a perseguir estos delitos y se redoblen los esfuerzos en perseguir a los presuntos defraudadores que osen estar inscritos en el Registro de Devolución Mensual.